FAGIC al lado de las personas

94

Era el viernes 13 de marzo cuando el equipo técnico de la FAGiC nos despedíamos ya que estaríamos supuestamente 15 días trabajando desde nuestras casas como había pedido el gobierno al decretar el estado de alarma. Nos plantamos 4 meses y medio más tarde aún en nuestras casas y apunto de coger vacaciones haciendo retrospectiva de todo lo que ha pasado durante todo este tiempo y expectantes de todo lo que está aún por llegar.

Desde que empezó esta maldita pandemia, la FAGIC no ha dejado de trabajar y de intentar minimizar los efectos y consecuencias de esta crisis a familias gitanas más vulnerables.

El día 4 de abril iniciamos la campaña 100×100 de recaudación de fondos para atender a las familias gitanas más necesitadas, entre ellas las que se dedican a la venta ambulante. Nuestro primer objetivo era de como mínimo conseguir 10.000 euros y entregar vales de comida por valor de 100 euros a cada familia, la situación fue tan extraordinaria que tuvimos más de 400 solicitudes en 5 días por lo cual tuvimos que reducir el importe de los vales a sólo 50 euros para conseguir llegar al menos a 200 familias. El jueves 23 de abril conseguimos acabar de entregar los 292 vales de 50 euros con los 14.600 euros recaudados gracias a un gran esfuerzo de nuestro equipo y a la ayuda logística de Bon Área. Alguien que no ha hecho nunca una campaña de este tipo no puede alcanzar a comprender el enorme esfuerzo que esto significa. Ni grandes entidades gitanas de ámbito estatal han podido hacer algo así en tan poco tiempo y con tanta llegada en los barrios más necesitados de toda Cataluña.

Pero no nos hemos quedado aquí.

Durante todo este tiempo asociaciones de la provincia de Barcelona y de Tarragona han podido acceder al Banco de Alimentos de Barcelona y a Mercabarna gracias a las gestiones realizadas por la FAGiC. Hemos organizado la distribución con todas las asociaciones para que acabar repartiendo un total aproximado de 120.000 Kgs de fruta, verdura y hortalizas a familias de 10 poblaciones diferentes y en 19 puntos de estas poblaciones: Manresa, Sabadell (Campoamor, Los Merinales, Can Puiggener, Pueblo Nuevo, Can n’Oriac), Badalona (San Roque), Mataró, San Adrià del Besós (La Mina), Cornellà, Terrassa, Badia del Vallés, Barcelona (Gracia, La Marina, Carrer de la Cera, Bon Pastor, Hostafrancs, Baró de Viver) y Tarragona (Parte Alta). Ahora si podemos decir que la FAGiC ha ayudado a mantener los alimentos en un barrio como La Mina. Queremos agradecer también a todos aquellos que han hecho que la tarea fuera un poco más fácil, Ayuntamiento de Sant Adrià con el regidor Juan Carlos o Protección Civil en Badia del Vallés. A final de este mes la FAGiC hará un paso al lado en esta labor y se acabará nuestra actividad directa en cuanto al reparto de comida del Banco de Alimentos, traspasando así la gestión a cada una de las entidades.

Además, hemos colaborando estrechamente con los Servicios Sociales de Lleida en la entrega de productos básicos para las familias y el pasado día 19 de marzo, escribimos carta al Paer Major de Lleida, al Delegat del Govern de la Generalitat en Lleida para que se tomase en consideración la situación de la venta ambulante en la provincia y en la ciudad de Lleida. Contentos estamos de anunciaros que en el próximo pleno del ayuntamiento de Lleida se llevará a debate y aprobación una de las solicitudes que la FAGiC ha venido haciendo desde el inicio de la pandemia, la aplicación de la Tasa 0 a los paradistas de Lleida.

También hemos hablado con regidores de la ciudad de Tarragona para este tema y para que ningún niño o niña gitanos se queda atrás en poder continuar con su formación sin poder ir a la escuela y sin conexión a internet u ordenador. Además, hemos solicitado al Consell Municipal del Poble Gitano de Barcelona que se tuviera en consideración la situación de la venta ambulante, así como que el importe que se iba a destinar a sufragar los gastos del día 8 de abril se destinará íntegramente a paliar las necesidades que tienen las familias gitanas en la ciudad de Barcelona.

Hemos celebrado el Día Internacional del Pueblo Gitano desde nuestras casas y de forma virtual, pero con el mismo empeño en reivindicar quien somos y de dónde venimos. Y con todo ello, hemos estado dando constante información detallada, contrastada y actualizada en nuestros canales de comunicación durante el estado de alarma de ayudas de alquileres, tramitación ERTEs, becas comedor, … Hemos reforzado el área de inserción laboral abriendo un canal específico de resolución de dudas laborales y mejorando la empleabilidad de gitan@s durante la pandemia y también nos hemos centrado en ayudar y tramitar la solicitud del Ingreso Mínimo Vital.

Añadimos también que hemos dialogado con el Ayuntamiento de Ripollet para que replantearan la programación de la película Carmen y Lola ya que se estaban cronificando unos determinados estereotipos de nuestro pueblo, y lo conseguimos siempre desde un lado positivo, desde la explicación, reflexión y rectificación.

Y hemos seguido haciendo todo lo que la FAGiC acostumbraba a hacer en su día a día antes del confinamiento. Atendiendo a familias con problemas de vivienda o de justicia, realizando la mediación de conflictos, además de la ejecución de programas y proyectos varios tanto a nivel local, nacional o europeo, y la presentación de algunos nuevos también, con la dificultad añadida de que cada persona trabaje desde su casa.

De todo este tiempo nos quedamos con que nos hemos fortalecido como federación y como equipo, hemos estado apoyando a las familias en su día a días y hemos constatado que cuando hay necesitad, la solidad aparece. Hemos preferido trabajar a hablar, hemos colaborado con aquellos que nunca lo habríamos pensado, y sobre todo, de los que estamos más satisfechos es que hemos ayudado a nuestro pueblo sin denigrar la imagen en ningún momento y respetando siempre su dignidad.

Y pensando en lo que viene los siguientes meses solo podemos decirlos que, si hace falta, lo volveremos a hacer. La FAGiC al lado de las personas y adaptándose a las circunstancias.