Pansequito, Aurora Vargas y María Terremoto ponen en pie al Galiardo

San Roque vive una noche de flamenco al más alto nivel dentro de la Bienal Canela de San Roque

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Actuación de Pansequito / AI

Pansequito, Aurora Vargas (acompañados ambos por el guitarrista Miguel Salado) y María Terremoto (con la guitarra de Nono Jero) ofrecieron en el Teatro Juan Luis Galiardo una noche de flamenco del más alto nivel. Se trataba de una de las actuaciones estrella de la II Bienal Canela de San Roque, y los tres artistas no defraudaron al público que se puso en pie en varias ocasiones para reconocer la entrega y la pasión de tres cantaores de altura.

Tras la presentación de Manuel Curao, abrió la noche la joven jerezana María Terremoto, quien hizo honor a su sobrenombre y demostró que de casta le viene al galgo. Luego fue el turno de la sevillana Aurora Vargas, que también transmitió la hondura y el saber hacer de quien lleva el flamenco en las venas. Finalmente, su esposo, el linense Pansequito dio una lección de cante y recogió el obsequio con el que la organización agradece a los artistas su aportación a la Bienal de manos del alcalde, Juan Carlos Ruiz Boix, de la teniente de alcalde delegada de Cultura, Dolores Marchena, y de la familia del fallecido artista que da nombre a la Bienal.

José Cortés Jiménez, conocido artísticamente como Pansequito nació en La Línea en el seno de una familia flamenca, pero pasó su niñez en Sevilla y posteriormente en El Puerto de Santa María. En los años 70, Pansequito fue uno de los renovadores del flamenco, y ha obtenido importantes galardones, como el Premio Nacional de la Cátedra de Flamencología de Jerez. En 2010, obtuvo el XXIV trofeo Compás del Cante en Granada y el Giraldillo al Cante de la Bienal de Flamenco de Sevilla. En cuanto a Aurora Vargas, es sevillana y esposa de Pansequito. De familia gitana de fragua, comenzó a cantar y bailar desde pequeña. Ha participado en numerosas ocasiones en las bienales de Arte Flamenco de Sevilla.

Finalmente, María Fernández Benítez es conocida artísticamente como María Terremoto, porque desciende de la saga familiar de los Terremoto, de Jerez de la Frontera: es nieta de Terremoto de Jerez e hija de Fernando Terremoto. Canta desde muy pequeña, pero también baila. Considerada una de las promesas más claras del cante flamenco del momento, obtuvo en 2016 el “Giraldillo” a la Artista Revelación de la XIX Bienal de Flamenco de Sevilla.