Clausuradas en Ciudad Real las jornadas educativas sobre la comunidad gitana en exclusión

Dos conferencias sobre mediación y comunidades de aprendizaje cerraron el evento

169

Dos nuevas ponencias pusieron ayer jueves punto y final a las jornadas sobre educación en la comunidad gitana en exclusión que durante tres días ha acogido la Facultad de Educación de la Universidad de Castilla La Mancha en Ciudad Real.

Francisco Javier Alés, director de Foro Internacional de Mediadores Profesionales en la Universidad Loyola Andalucía, y Francisco Domínguez, maestro, doctor en pedagogía y profesor asociado de la Facultad de Educación ciudadrealeña, fueron los encargados de cerrar el evento.

Bajo el título ‘Implantación de un proyecto de mediación educativa’, Alés analizó el concepto y el papel del mediador y defendió la necesidad de estar cerca de las personas y conocer su mundo para una resolución eficaz. En este sentido, destacó también la importancia de que los afectados por un conflicto “se hagan dueños de la solución”.

“La mediación es un gimnasio para mí. Yo soy el dueño del gimnasio pero el que hace el esfuerzo eres tú. También es una agencia de viajes, porque pregunto a las personas qué les ha pasado y adonde quieren ir”, señaló.

Finalmente, concluyó con un caso práctico de implantación de un sistema de mediación educativa en un colegio de Sevilla, cuyo objetivo primordial es “propagar la cultura del acuerdo” entre los menores, implicando también a padres y educadores.

A su término, y tras un descanso, llegó el turno de Francisco Domínguez, que disertó sobre las ventajas de las llamadas ‘comunidades de aprendizaje’, un modelo educativo basado en los principios y prácticas de inclusión, igualdad y diálogo, que ha demostrado su eficacia contra el absentismo escolar y los malos resultados académicos de los menores, además de mejorar la convivencia, la participación y la integración.

Francisco Domínguez, durante su intervención en las jornadas.

Se trata en definitiva de “un proyecto de transformación social” en el que se abre el centro a toda la comunidad educativa (profesorado, padres, madres, alumnos y voluntarios) y se llevan a cabo actividades en común. Los grupos interactivos, las tertulias literarias y artísticas, las bibliotecas tutorizadas, la formación de familiares y el apadrinamiento lector, son algunas de ellas.

Acto seguido puso como ejemplo el CEIP Santa Teresa Doctora, en Linares (Jaén), donde se ha implantado este modelo con muy buenos resultados. “Aprendemos juntos y nos ayudamos unos a otros”, resumió uno de los niños de este colegio en un vídeo explicativo proyectado en la sala con el que concluyó la ponencia, antes de abrir un turno final de preguntas.

Del 26 al 28 de marzo Ciudad Real ha acogido estas jornadas, impartidas por ponentes de reconocido prestigio en torno a la educación en la comunidad gitana y que han contado con una media de 20 asistentes.

Las mismas están organizadas por Unión Romaní, entidad no gubernamental de carácter no lucrativo dedicada a la defensa del pueblo gitano, y financiadas por el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social. Se vienen celebrando desde hace 18 años en universidades de toda la geografía española. Este año tuvieron como primera parada Valladolid.

El objetivo ha sido formar a los profesionales del ámbito escolar y social en el trato con esta minoría étnica, así como dotarles de las herramientas y aptitudes necesarias para que ofrezcan una adecuada atención a la diversidad de todo el alumnado.