Luchar por la lengua es luchar por la identidad

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Ayer se entregaron los Segundos Kerdiphen Romani Čhibako, los Premios a la Lengua Romaní, otorgados por Savez Roma u RH «KALI SARA» de Croacia y el Ajuntament de Barcelona a través de Seo Cizmich, Embajador Honorífico de la Lengua Romaní.

A causa de la crisis sanitaria, la entrega de premios, que tiene como objetivo conmemorar el Día Internacional de la Romaní čhib (Día Mundial de la Lengua Romaní, que se celebra cada año el 5 de noviembre), tuvo que hacerse en un acto virtual dirigido por Cathy Claret, compositora y artista internacional y fue retransmitido a través de las redes sociales de Romanò Kher Barcelona.

Este año los galardonados fueron Carlos Muñoz, Rafael Perona, Nicolás Jiménez y la Asociación Lachó Bají Calí. En la primera edición se reconoció la labor de Ignasi-Xavier Adiego Lajara, catedrático de Lingüística Indoeuropea de la Universitat de Barcelona (UB) y de Juan de Dios Ramírez-Heredia Montoya, presidente de Unión Romaní. El galardón asociativo se entregó a la Fundación Privada Pere Closa y el reconocimiento institucional al Programa de Pueblo Gitano y de la Innovación Social de la Dirección General de Acción Cívica y Comunitaria del Departament de Treball, Afers Socials i Famílies de la Generalitat de Cataluña.

El acto empezó con una lectura en romanó de un poema de Esan Drudak, interpretado por Vanessa Jovanovic y con el parlamento de Seo Cizmich, quien destacó la importancia y la necesidad de preservar la lengua romanò. Cizmich agradeció a todas aquellas personas y entidades que trabajan en esta dirección y mantienen la lengua gitana viva.

Por su parte, Juan de Dios Ramírez-Heredia Montoya, presidente de la Unión Romaní y galardonado en la primera edición de los premios, aseguró que la lengua romanó “es el mayor tesoro de nuestro pueblo y nuestra principal seña de identidad. Un vehículo que nos hace pertenecer a una familia universal”.

Ramírez-Heredia, además, dio algunos datos: de los 14 millones de gitanos del mundo, se calcula que diez usan el romanò como lengua vehicular. De los cuatro restantes, dos lo conocen a la perfección, pero no es su lengua madre y los otros dos no lo conocen: ni lo entienden ni lo hablan. Ramírez-Heredia pidió compromiso y esfuerzo, tanto a mayores como a jóvenes. A los de más edad, les pidió que transmitiesen sus conocimientos y a los más jóvenes les instó a que preguntasen, a que hiciesen un esfuerzo por aprender la lengua. También recordó que desde la Unión Romaní se organizan cursos de lengua romanò para todo aquél que lo quiera aprender.

El acto estuvo amenizado con las actuaciones de Monika Lakatos y Costi “El Chato”, que presentó su espectáculo “Hambre”, así como unas palabras de Ramón Vílchez, responsable del Programa de Pueblo Gitano e Innovación Social, del Departamento de Empleo, Asuntos Sociales y Familia de la Generalitat de Catalunya, quien se comprometió -como gobierno catalán- a seguir luchando para que la lengua romanó se mantenga entre los gitanos y gitanas de Catalunya.

Muy emotivas fueron las intervenciones de Rafael Perona, presidente del Centro Cultural Gitano de la Mina y de Juana Fernández y Mercedes Gómez, de Lachi Bajio Calí, la Asociación Gitana de Mujeres de L’Hospitalet.

“Es uno de los mayores premios que se me han otorgado a lo largo de mi vida y mi trayectoria”, dijo Rafael Perona, y que “a pesar de que hay otros gitanos que se lo merecen más que yo”, se sintió agradecido por el reconocimiento. “Este es el camino que se debe seguir para continuar luchando”, concluyó. Por su parte, Juana y Mercedes, agradecieron en nombre de la comunidad gitana de L’Hospitalet la otorgación del premio. Carlos Muñoz, otro de los premiados, no puedo asistir al acto online y su sobrina Alba agradeció el premio.

Una de las últimas intervenciones fue la de Nicolás Jiménez, sociólogo y máster en Investigación Educativa, aprendiz de Marcel Courthiade, quien instó a tomarse en serio la cuestión gitana e invertir dinero en el rescate de la lengua y las diferentes entidades que luchan por mantener viva la identidad gitana.

Baro Istardiphen

El acto finalizó con el visionado de “Baro Isthardiphen” (La Gran Redada), un cortometraje dirigido por Seo Cizmich y con guion de este y de David Cortés, en el que aparecía la artista y activista Celia Montoya. El corto cuenta con la colaboración especial de Yago Leonard y el apoyo del Ayuntamiento de Barcelona y Plan Integral del Pueblo Gitano de Cataluña. “Baro Istardiphen” narra en pocas palabras el intento de genocidio más antiguo a escala nacional que conocemos, la Gran Redada, que tuvo lugar el 30 de julio de 1749   y que constituye uno de los episodios más oscuros de la historia de España.

A lo largo de la historia, el idioma y el patrimonio cultural de los gitanos se ha visto constantemente amenazado, expropiado y en peligro; por eso la comunidad gitana en España, pero también en otros países, trabaja con ahínco ya no solo para protegerlo, sino también para promocionarlo, de ahí que este tipo de iniciativas sean tan importantes.